Tras
su derrota de noviembre pasado ante Giovanni Segura, Hernán “Tyson” Márquez
reconoce que cometió errores cuyas consecuencias han provocado un retroceso en
su carrera.
“No debí haber perdido. Tampoco le quito
mérito, pero yo estoy seguro que no debí haber perdido. Yo sé lo que hice mal,
me valió madre, no hice las cosas bien y se me cobró la factura el día de la
pelea”, confesó.
Márquez
recordó que tenía sólo 22 años cuando se coronó campeón del mundo, y de tener
nada, empezó a irle muy bien, a tener cosas, a ir a fiestas, a vivir la buena
vida.
“Entonces, inconscientemente la iba regando.
Empecé a perder un poco el hambre de triunfo, entrenaba menos. Perdí un poco el
suelo en ese aspecto, me fui más al desmadre. Pero gracias a Dios las derrotas
sirven, y fue una gran lección que me dio la última pelea”, dijo.
El
zurdo sonorense se prepara ya para regresar al cuadrilátero a finales de marzo,
con el firme objetivo de recuperar el campeonato mundial de peso mosca,
oportunidad que podría llegarle a fin de año.
Después
de que hace alrededor de dos años dejara Los Mochis para regresar a su natal
Sonora, Hernán Márquez está ya de vuelta en el Gym Kochul, con el objetivo de
recomponer su carrera bajo la guía de quien lo hiciera campeón del mundo, don
Manuel Montiel.
“Me fui porque no nos pusimos de acuerdo
sobre una pelea, diferencias como hay en todos los equipos. Además, yo ya no
quería estar mucho tiempo fuera de casa, iba naciendo mi hijo, tenía un mes de
nacido cuando me fui, y puse un gimnasio en Hermosillo”, respondió cuando
se le preguntó por qué se había ido.
El
empalmense, ex campeón de peso mosca por la AMB, explicó que aunque disfrutaba
estar con su familia no contaba con un buen entrenador, y se dio cuenta de que
le perjudicaba estar en casa porque no se concentraba al cien por ciento, pues
tenía muchas distracciones, por lo que buscó de nuevo a la familia Montiel.
“Ya trabajamos varios años juntos, me
conocen bien y los conozco, así que nos pusimos a platicar, a poner las
condiciones, que no hubiera ningún malentendido. Llegamos a un arreglo, y creo
que vamos a hacer un buen equipo otra vez”, externó.
Márquez
está entrenando en el nuevo Gym Kochul desde hace una semana, y contempla
volver a pelear dentro de un mes.
Sobre
su reaparición en los encordados, “Tyson” Márquez informó que está programado
para pelear el 29 de marzo en Culiacán, ante un rival por confirmar.
Señaló
que la pelea será pactada en peso supermosca, para no forzarse y poco a poco
reacomodarse en la división mosca, y adelantó que entre los nombres que se
manejan para enfrentar ese día está Glenn Donaire, hermano de Nonito, y un
colombiano llamado Anuar Salas.
“Hay que tener un buen regreso, mantenerme,
y cambiar mi ritmo de vida, que es lo más importante. Si se hacen bien las
cosas, se van a ir dando las oportunidades, y quiero regresar a las 112 libras,
porque está muy buena la categoría, hay buenos rivales, y creo que puedo
ganarle a cualquiera de ellos”, comentó.
Sobre
sus planes para este año, Márquez dijo que la empresa Zanfer le ha planteado la
posibilidad de tener una revancha contra Segura en julio, o una de las llamadas
“peleas grandes” para finales de año, posiblemente ante el sonorense Juan Francisco
“Gallo” Estrada, actual campeón AMB-OMB de peso mosca, o el hawaiano-filipino
Brian Viloria.
“Ahorita ya sé quiénes están conmigo, y
gracias a Dios toqué fondo ahorita que estoy joven, y no cuando tuviera treinta
y tantos años. Tengo tiempo para recuperar mi camino, y así va a ser”.


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